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GIJÓN/XIXÓN, ASTURIAS
Un lector por libre. Leo lo que me apetece en cada momento, lo que encuentro, por ejemplo rebuscando en la biblioteca pública, o cualquier título que me llame la atención en una librería. No soy metódico, me dejo influir, qué remedio, por lo que va saliendo, pero guardo un mínimo espíritu anárquico para que no todo sea al dictado. Este blog no pretende ser guía para nadie, ni una recopilación de críticas. Sólo reseñas de lo que cae en mis manos.

miércoles, 19 de agosto de 2009

LA HISTORIA DEL AMOR

El título puede sonar algo pretencioso, pero la novela no lo es en absoluto. Es la segunda de Nicole Krauss, autora norteamericana ya consagrada y bendecida por algunos de los grandes, tanto críticos como escritores. Y es que se lo ha trabajado. Ha construido una compleja trama, que a veces resulta difícil de seguir (y más cuando se aborda como si de una lectura de verano se tratara)que aborda, con una sencillez conmovedora, no solo el amor, sino la memoria, y sobre todo la pérdida. Hay cuatro protagonistas principales sobre los que gira la narración. Dos son amigos de infancia, judíos polacos, huidos, por vías distintas a Chile y Nueva York. Uno se llevó el manuscrito de "La Historia del amor", para ponerlo a salvo, pero al no saber nada mas de él lo acabó publicando en español y con su propio nombre. El autor, convertido en cerrajero en Nueva York, y obsesionado por no morirse sin que cada día alguien le haya visto o haya hablado con él, vuelve a tener noticias del libro en su vejez y remite el manuscrito a un hijo que nunca supo de la existencia de su padre. Los otros dos personajes subrayables son una adolescente, Alma, que tiene el nombre de la protagonista de la novela, preocupada por acabar con la soledad de su madre, y su hermano Bird, sumido en una profunda búsqueda religiosa y convencido de que puede ser uno de los elegidos y por
tanto uno de los candidatos a convertirse en el Mesías, de ahí su obsesión por viajar a Israel y salvar a su familia de un diluvio cuya llegada considera inminente.
La novela tiene todos los ingredientes para atrapar: tono poético, acción, ciertas dosis de misterio, pasados apasionantes y varios personajes secundarios de gran atractivo. La autora ha diseñado una especie de puzzle de encaje difícil pero que, poco a poco, irá integrándose y resolviendo de una forma emocionante y realmente hermosa.
No es de extrañar que la novela tuviera una acogida excepcional, le han llovido parabienes de todos lados y ha colocado, para su autora, el listón muy alto. En fin, algo para no perderse.


jueves, 30 de julio de 2009

El LÉMUR

El escritor irlandés John Banville se atrinchera tras su psudónimo Benjamín Black para vender esta novela de trama negra que, a pesar de los comentarios elogiosos de colegas de mucho renombre, que aparecen en la contraportada, es bastante decepcionante. Sí es verdad que tiene los ingredientes habituales, sus dosis de violencia, asesinatos, adulterios, personajes todopoderosos y sin escrúpulos..Y tiene también un sinnúmero de tópicos, desde el listillo informático que todo lo sabe, el periodista curioso que todo lo husmea y el que se cae del guindo, además protagonista, incapaz de oler la mierda aunque la tenga en casa. El lémur, un pequeño primate que sobrevive sólo en Madagascar, es el título elegido para esta novela, y con él define el prota, John Glass, al informático sabelotodo que quiere contratar como apoyo a su investigación. Y es que quiere saber todo acerca de su suegro, Bill Mulholland, un multimillonario que antes estuvo en la CIA, y por tanto con un pasado de lo más turbio, y que curiosamente le ha contratado para que escriba su biografía. Glass es un periodista de cierto prestigio, venido a menos, y que últimamente no vive más que para su amante y para quejarse de lo mal que le va con su esposa oficial, la hija del susodicho multimillonario. La historia tenía posibles, porque algunos de los personajes son todo un filón, pero el autor prefiere apostar por los pequeños detalles y aburre con su obsesión por contarnos lo que visten y calzan, como si eso tuviera algún interés para la trama, que no lo tiene. En fin. Un desperdicio. Pero hasta los grandes meten la pata, por mucho que sus amiguetes le echen una mano y le pongan por las nubes.Totalmente descartable.

miércoles, 29 de julio de 2009

LA LEY DE LOS SUEÑOS

No hay muchos casos parecidos. Una isla, más bien pequeña, sobre la que se ha escrito tanto, sobre la que se ha compuesto tanta música, con tantas referencias cinematográficas.....Irlanda. Un país mágico, y con un magnetismo innegable, pero con una historia un tanto desgraciada. Las hambrunas, por las malparadas cosechas de patatas, alimento básico, diezmaron su población varias veces, tanto por la oleada de muertes como por la emigración forzada. Uno de esos episodios negros de la historia irlandesa, la hambruna de 1846, sirve de escenario a esta novela del canadiense Peter Behrens, con la que ganó el Governor General's Literary Award uno de los más prestigiosos sino el más de su país. Es una historia épica, terrible, pero con un final abierto a la esperanza. Gira en torno a la vida de Fergus, un chaval que pierde a toda su familia y se ve abocado a sobrevivir como puede en una dramática huida hacia adelante, que nos permitirá conocer el drama vivido por la mayoría de la población irlandesa de aquel tiempo, el desprecio con el que los trataban los ingleses y la única vía de escape que tenían: la marcha de sus casas, pueblos y ciudades y la partida hacia un eldorado que apenas podían situar en el mapa: América. En este caso, más por casualidad que por propósito, el joven Fergus acabará en Quebec, donde un acto de bandolerismo le permitirá afrontar su futuro de manera diferente. Pero es mucho adelantar. La novela, a pesar de su dureza, es bellísima. Está muy bien escrita y es incluyente, en el sentido de que casi te hace experimentar las sensaciones, la violencia o los pequeños placeres, que los hay, que vive Fergus. Es un canto a la resistencia, a la supervivencia cuando todo viene mal dado. Hay pasajes muy hermosos, en los que no podemos por menos que crecer con el personaje y empujar con él en busca de un futuro que parece imposible pero que a base de fe, y de maña, tendrá que materializarse.Absolutamente recomendable.

jueves, 16 de julio de 2009

GÉNESIS

Es esta una de esas novelas que se devoran en un ratico, tiene poco más de 150 páginas, pero que se leen de seguido porque te atrapa desde las primeras líneas. La escritura es sencilla, aunque aborda temas filosóficos y cuestiones éticas de profundo calado. La clave para entrar en esos temas de manera tan fácil está precisamente en ese tipo de escritura que se envuelve además en un argumento atractivo, conectado con las historias de ciencia ficción, que sirve al autor para hacernos reflexionar sobre la deriva de este mundo, la posibilidad de una catástrofe global o el tipo de sociedad que pueda venir después. La acción transcurre después de una guerra total en la que sólo un territorio queda a salvo por la destreza de un visionario, que lo protege creando una república de profundas raíces clásicas griegas. De ahí que sus personajes lleven nombres como Pericles o Aristóteles o Anaximandro o que el órgano que rige la república sea una Academia de Filósofos. Es interesantísimo el debate entre una máquina ciber y un joven, al que el autor pone en boca frases tan hermosas como estas: "¿Qué puede saber una máquina del olor de la hierba mojada por la mañana o del llanto de un niño...?. Yo soy la sensación del calor del sol en mi piel:soy la sensación de una ola fría rompiendo sobre mi. Soy los lugares que nunca he visto y que siempre imagino cuando cierro los ojos..." Párrafos bellísimos y debate de ideas en esta novela del neozelandés Bernard Beckett, un profesor y escritor bien conocido en su país que ahora descubrimos por estos pagos.

miércoles, 15 de julio de 2009

EL REFLEJO DE LAS PALABRAS

La ventaja de las librerías de toda la vida es que puedes consultar con alguien y casi siempre, te tienen tomado el punto, aciertan con la recomendación. De esta forma llegué a esta obra de Kader Abdolah, escritor iraní asilado en Holanda, de la que no había oído hablar. Un joven dependiente de la librería Fuentetaja de Madrid me lo recomendó con tanta vehemencia que tuve que hacerle caso. Y ¡qué joya!. La novela tiene profundos trazos autobiográficos, los vividos por el propio autor muy comprometido, desde su militancia comunista, en la lucha primero contra el régimen de Shah de Persia y luego contra el régimen de los ayatolahs, el del fenecido Jomeini. De ahí que mezcle retazos de esas acciones de resistencia con una historia más en la línea del Irán tradicional. La de Aga Akbar, el padre en la novela, un rústico y sordomudo habitante de la zona de la montaña del Azafrán, donde hay una cueva reclamo para los fieles chiítas iranies. En aquella remota región, donde los habitantes sobreviven como pueden, un tanto ajenos a lo que pasa en el resto del país, la vida del modesto tejedor de alfombra Akbar y su familia servirá para seguir el paso de la dictadura pronorteamericana del Shah y su política de modernidad impuesta a golpe de decreto y represión, al de la dictadura de los imanes, y su marcha atrás en la historia. Kader Abdolah consigue un difícil equilibrio entre una forma de narrar muy moderna y visual y otra más poética que tiene sus raíces en la más arraigada tradición persa. Para mas florituras recurre incluso a poetas de su patria de adopción, Holanda, para dar ese aire tan espiritual al conjunto de la obra. El autor utiliza distintos tiempos narrativos y toma como eje de todo el empeño de Ismail, su alter ego refugiado en Holanda, por descifrar un cuaderno escrito por su padre en un particular lenguaje a base de signos cuneiformes. La obra es una maravilla y, según he leído en artículos sobre este desconocido autor, muy en la línea de las otras cuatro novelas anteriores. Algo, en definitiva, distinto, para leer en medio de este calor atroz veraniego

martes, 23 de junio de 2009

LA REINA EN EL PALACIO DE LAS CORRIENTES DE AIRE

Tengo que reconocer, y seguramente avergonzarme, de haberme dejado seducir a arrastrar por todo el ruido mediático y la gigantesca campaña de propaganda que ha rodeado esta tercera entrega de Millenium de Stieg Larsson. Lo cierto es que resistí un día, pero el sábado pasado me dejé tentar porque tenían el libro ¡hasta en el Opencor de debajo de casa!. Una rareza, vamos. Total que fue comprarlo y dejarme abducir por esta tercera novela del sueco,cuyas ochocientas cincuenta páginas he devorado en tres días. Ya mas sereno, y buscando razones, tengo que reconocer que las dos anteriores habían dejado un gusanillo difícil de aplazar, y, además, con este calor, nada más refrescante que una novela negra, cuya calidad estaba asegurada, tras las entregas anteriores, y que te mete de lleno en la historia desde la primera línea. Era Larsson uno de esos autores que conocían bien el lenguaje cinematográfico, porque te mete inmediatamente en situación y asistes en primera fila, casi te sientes un privilegiado, a esta nueva vuelta de tuerca sobre las penalidades de la increible Lisbeth Salander. Larsson aprovecha una vez más la ocasión para alertar contra los sobrepoderes de ciertos órganos del estado, la necesidad de mantener la vigilancia y la lucha para mantener el sistema democrático frente a tantos intereses. La novela es trepidante y en ningún momento decae el interés, a pesar del número crecientes de personajes y de intereses e historias cruzadas. A veces las situaciones, sobre todo en la segunda parte de la novela, se vuelven demasiado obvias y algunos personajes están demasiado trillados. Y, también, como si tuviera mala conciencia, se le ve un poco atacado de buenismo al poco menos que santificar a determinados servidores públicos, pintando al tiempo a los malos de malísimos. Todo se le perdona porque está muy bien escrita, logra el principal objetivo, que es divertir y entretener, y de paso cuela algunas reflexiones pero que muy interesantes sobre la necesidad de preservar el control para evitar, sobre todo, los desmanes de algunos funcionarios públicos que deberían estar al servicio del ciudadano y no empeñados en salvarnos, lo que provoca que el desvarío rija sus actuaciones. Absolutamente recomendable y ¡peligrosa! porque una vez que empiezas no hay quien te desenganche.

lunes, 22 de junio de 2009

AMORES DISTINTOS

Me he pasado las últimas semanas con dos novelas entre manos, que casi se me caen, todo hay que decirlo, porque en lugar de ser un acicate para la lectura parecen diseñadas para el abandono. La primera, de Harold Brodkey,autor dicen de lo más consagrado en los EEUU, es una larga historia de amor en tres tiempos que acertadamente el autor tituló "Amistad profana". Es la historia contada en primera persona de uno de los implicados, un norteamericano, que arranca cuando era niño y residía en Venecia, donde conoce a un niño italiano porque que se siente fascinado desde el primer momento. Una atracción mutua que claramente es un amor homoerótico aunque parece que ninguno de los dos se decide a reconocerlo. Así se pasan la vida, de hecho la novela transcurre en tres momentos distintos, niñez, madurez y vejez, sin que la cosa acabe de cuajar. Total que el tal Harold Brodkey se pasa más de cuatrocientas páginas dándole la vuelta a lo mismo y exprimiendo al máximo todo tipo de matices para tratar sobre los mismo una y otra vez. La verdad es que me ha parecido un tostón insufrible que, por alguna maldita convicción que tengo, no pude abandonar, porque siempre confías en que la historia en algún momento tenga algún interés. Por eso me sorprenden algunas de las críticas que aparecen en distintas reseñas de revistas y periódicos de lo más ilustrado que subrayan que se trata de una hermosa novela y encima tildan a Harol de escritor imprescindible.
En fin que rematada la faena cogí algo más light. Otra japonesa, en este caso firmada por Kyoichi Katayama,autor de moda en Japón, con el sugerente título "Un grito de amor desde el centro del mundo". En este caso la obra no tiene mayor complicación. Es una historia de amor adolescente, en la que el autor busca un lenguaje muy sencillo para contarla de la forma más naif posible.Inocencia a fin de cuentas propia de esos amores adolescentes que, en este caso, y al ser historia tiene final trágico.
















La novela tiene momentos brillantes, sobre todo en la primera parte, pero luego a Kyoichi parece que se le va un poco la pinza. Y es que hay una parte que transcurre en Australia que me parece totalmente fuera de lugar, como si el novelista se viera obligado a dar un aire de cierta trascendencia a una historia de amor simple como la de millones de parejas adolescentes en todo el mundo. Una pena, porque la frescura que tiene en principio la novela se ve marchitada por esa parte final que, de verdad, Kyoichi, sobre de todas todas.