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GIJÓN/XIXÓN, ASTURIAS
Un lector por libre. Leo lo que me apetece en cada momento, lo que encuentro, por ejemplo rebuscando en la biblioteca pública, o cualquier título que me llame la atención en una librería. No soy metódico, me dejo influir, qué remedio, por lo que va saliendo, pero guardo un mínimo espíritu anárquico para que no todo sea al dictado. Este blog no pretende ser guía para nadie, ni una recopilación de críticas. Sólo reseñas de lo que cae en mis manos.

martes, 25 de enero de 2011

EL INVIERNO DE FRANKIE MACHINE

Después de "El poder del perro" me había quedado con sensación de que necesitaba más Winslow, así que me lancé de cabeza a por esta nueva novela publicada hace unos meses en España y, por Dios, traducida aquí, sin los mexicanismos de la anterior.
Es una magnífica novela negra, de las que atrapan desde el principio y con una trama muy clásica, un tanto sabida, pero igualmente diseñada para que la disfrutes de principio a fin y te quedes con ganas de mas.
La historia suena un tanto típica: hombre maduro, más de sesenta, retirado con su puesto de carnaza en un puerto pesquero y con otras empresas igualmente legales que le permiten vivir razonablemente bien, mantener a su ex y asegurar el pago de la universidad a su hija, Jill. Mantiene además una relación con la propietaria de una boutique con pasado glorioso y aprovecha, ahora que todavía sus huesos se lo permiten, para surfear casi todos los días.
Como era previsible esa aparente tranquilidad se rompe un día cuando, al intentar mediar en los problemas del hijo de un amigo con un grupo de mafiosos, está a punto de perder la vida y se descubre objetivo a eliminar. Descubrimos a partir de entonces que Fran Machianno es más conocido como Frankie Machine en los círculos mafiosos y que tiene un pasado enloquecido como matón que ahora vuelve y amenaza el idílico mundo que se ha construido. A partir de ahí empieza una historia radicalmente distinta, a ratos de acción trepidante, en la que a través de varios flashbacks vamos conociendo al personaje y a los que le rodearon y, de paso, la forma de actuar y de repartirse el territorio, de las distintas mafias que operan en San Diego, Los Angeles, Las Vegas o Detroit.
Puede que la novela no aporte mucho. Si acaso lo fundamental: entretenimiento, y del bueno.

lunes, 24 de enero de 2011

SUNSET PARK

Sigue Paul Auster en sus trece, y lo dice un austeriano militante, publicando novelas con argumentos un tanto trillados y con un nivel por debajo de lo que nos tiene acostumbrados. Quizá publica demasiado, o quizá simplemente no está en su mejor momento.
Su manera de narrar es extraordinaria, como siempre, el problema está en lo que nos cuenta que, en esta ocasión, me suena a un tanto manido: joven veinteañero que desaparece de su casa, abandonando padres y estudios, vagabundea trabajando en lo que sale y sin mas mira que ir tirando. Encuentra chica, por cierto una menor, de la que se enamora, y ese es el giro de tuerca para empezar su vuelta a "la senda esperada. Nada novedoso en esa huida de casa, nada en la causa (una tragedia familiar) y muy poco en los personajes que va conociendo durante ese tiempo. El topicazo alcanza el sumum cuando conocemos que su padre es un conocido editor y su madre una actriz en plena madurez vital y artística.
Dicho así puede sonar a que estamos ante una novela casi culebrón. No lo es. No en Auster. Pero nos tiene mal acostumbrados y es sorprendente que recurra a personajes tan manidos como los que el joven Miles encuentra en una casa ocupada en Sunset Park o el final tan previsible que da hasta un poco de rubor.
Es cierto que la novela tiene momentos, sobre todo en las relaciones interpersonales, pero no se si a estas alturas compensa encontrar un texto como este en la prolífica carrera de Auster. En fin, confiemos que en la próxima tenga algo más interesante que contar. La forma, se le da por supuesta.

miércoles, 12 de enero de 2011

TODO ES SILENCIO

Manuel Rivas nos vuelve a ilustrar sobre una faceta más de esa Galicia que tan bien conoce, que retrata al detalle con su estilo de siempre, calmo a veces, impetuoso otras, y con un profundo cariño hacia el paisaje y las gentes. En este TODO ES SILENCIO bucea en el opaco mundo del contrabando, tan propio de tantos pueblos gallegos de la costa, que lleva años derivando hacia el narcotráfico, con todo lo que eso conlleva de intrusión en la vida social y política de la zona.
Rivas imagina un pequeño pueblo pesquero, Brétema, en el que se pueden reconocer otros muchos, y donde la voluntad de Mariscal es prácticamente ley. Envuelto en una imagen artificiosa, un tanto anticuada, y desde una distancia relativa, va construyendo su imperio y controla todo lo que pasa en el pueblo. El tiene el poder y el dinero, el corrompe a los guardias y supervisa y maneja todo el contrabando, todo lo que llega por mar, cada vez más peligroso e imbricado en las redes internacional del narcotráfico. Impera en base a tres principios bien conocidos, que esgrime a base de latinajos que traducidos quedan así: "tienen boca y no hablan...tienen ojos y no ven...tienen oídos y no oyen". Una ley del silencio imprescindible para sus tejemanejes y para su creciente poder.
En paralelo al capo, vamos conociendo a tres niños Fins, Leda y Brinco, para quien el mar es una mina, una tierra que produce sin manchar, y donde encuentran de todo, cosas que revenden y que les permiten conseguir algo de dinero. Habrá un salto y nos los encontraremos de adultos, con Fins de policia y Leda y Brinco en pareja al otro lado de la ley.
Hay aportaciones muy interesantes, como la existencia de esa escuela de indianos, que Rivas detalla con precisión y añoranza, y personajes secundarios que trata con un enorme cariño.
En fin, una novela muy interesante que va ganándote a medida que avanza su lectura y que cautiva dejando al final una sensación de pérdida, de querer seguir una historia que tiene todavía mucho carrete.

lunes, 10 de enero de 2011

EL PODER DEL PERRO

Es esta una de esa novelas aparentemente bien documentadas que nos ayudan a entender el tremendo drama que supone el narcotráfico y sus redes para un país como México, con decenas de miles de muertos y un estado prácticamente fallido. Don Winslow va intercalando esos datos reales sobre el poder narco, sus imbricaciones políticas, sociales, policiales, judiciales, e incluso religiosas en un formato de thriller con aires de trascendencia, que abarca además varias décadas, desde los años setenta hasta la actualidad. La novela gira sobre dos planos: uno el de Art Keller, un joven agente de la DEA, que de luchador escrupuloso con la justicia pasa a justiciero sin escrúpulos para intentar acabar con los Barrera. Estos, un clan que llega a hacerse con el control total de las redes que pasan la droga, a través de México hacia Estados Unidos, son el otro eje de la novela, les vemos ascender y como asientan su poder con métodos extremadamente crueles hasta controlar casi todos los mecanismos del estado, desde el inquilino de Los Pinos, la residencia presidencial, a los estamentos judiciales, de las policias federal y local y con extensos contactos con las mafias norteamericanas incluidos elementos corruptos de la policia y los guardafronteras. Es en el detalle de algunos de los personajes que maneja donde a Winslow se le va un poco la mano, quizá por demasiado tópicos, pero no desmerecen el conjunto. También parece recrearse en demasía en algunos episodios de torturas que poco aportan para entender la falta de moralidad y escrúpulos de narcos y quienes les persiguen. Porque si algo queda claro en esta novela es que el respeto a la ley es por momentos un terreno nebuloso que se acomoda a los fines que se persiguen. Es demoledor la descripción de los trapicheos que CIA y DEA se traen con los narcos, en unos casos para rearmar a milicias ultras que luchan contra las Farc en Colombia y en otros para acabar con cualquiera que se interponga en sus operaciones claramente clandestinas.
La novela es trepidante y de las que se leen de seguido. Hay un asunto colateral que desconcierta un poco. Aqui se vende la versión que se ha hecho para México, es decir traducida del inglés al español mexicano y en más de una ocasión distrae la utilización de términos que nos son ajenos, como regadera por ducha, pinche y un montón más de expresiones locales que son estupendas en un texto escrito en México pero inexplicables en la traducción desde el inglés. Y hay más, como "aborresco"...y palabros similares que desconcentran. Pero es lo que tiene la globalización y, sobre todo, el ahorro de costes. En todo caso, muy recomendable.

domingo, 14 de noviembre de 2010

TRAIN

Pura novela norteamericana, con todos los ingredientes previsibles y bastante violencia, en algún caso un tanto gratuita. Train, título de la novela, es también el apodo de un joven negro que malvive el Los Angeles a mediados de la década de los cincuenta. Familia desestructurada, de pocos recursos, y teniendo que buscarse la vida cada día, en este caso haciendo todo tipo de trabajos en un campo de golf, incluído el de caddie. Por casualidad allí conoce a Packard Miller, un extraño personaje, del que luego sabremos que es uno de esos policías que actúan a menudo más allá de los límites de la ley, jugador aficionado al golf y sobre todo un entusiasta de las apuestas. Un encuentro fortuito que retomarán más adelante, cuando Train ha tenido que salir por pies de su casa, ha encontrado otro trabajo en un campo de golf, en peores condiciones laborales y salariales, y cuando Miller ha dado un salto en la escala social al casarse con una viuda rica, a la que aliñó el caso de asesinato de su marido por dos jóvenes negros que asaltaron su yate. Emprenderán entonces una estrecha colaboración para hacer apuestas jugando al golf, mientras vamos conociendo las angustias de Norah, la mujer de Miller, y la deriva de Plural, un ex-boxeador que pierde la vista y al que cuida Train. Aunque la crítica pone la novela por las nubes, quizá porque Pete Dexter ya es un autor consagrado y muy premiado, lo cierto es que todo suena a ya visto o leido, las situaciones no son para nada originales y el desenlace se adivina mucho antes de que empiece a desarrollarse. En fin, prescindible.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

DUERME

Más o menos todos hemos pasado, hemos experimentado algún episodio de insomnio y el que no no sabe la suerte que tiene. Así que esta novela de Annelies Verbek, ¡Duerme!, sirve, de algún modo, de recordatorio de esas jornadas de pesadilla en las que contar ovejas no sirve para nada, como tampoco sirven el sinfín de remedios más o menos caseros que con frecuencia te aconsejan para intentar hacerse con el querido sueño. La autora belga, que con esta su primera novela tuvo un gran éxito, centra la novela en dos personajes que padecen insomnio y que viven relativamente cerca. Maya es uno de ellos; lo intenta todo para conseguir unas horas de sueño, pero pronto se rinde a la evidencia y comienza unas enloquecidas salidas nocturnas por la ciudad que la llevan a emborracharse y a tener sexo con desconocidos, que la transforman en una provocadora que va llamando a los timbres de las casas para despertar a los que gozan del sueño. Si Maya es muy joven, Benoit es un cincuenton varado en la experiencia traumática de perder a su madre de niño, una madre que es puta y excelente cocinera, y a la que se aferra hasta el límite mismo de la locura, con amigos invisibles que le acompañan en su enloquecida huída hacia ninguna parte. Que ambos personajes van a coincidir se ve desde el primer momento, y toda la novela trancurre en dos mundos paralelos que se unen en algunos momentos, mientras en otros se buscan. No es una buena novela para insomnes, porque puede ser contaminante. Pero es un estupendo ejercicio sobre la fragilidad emocional, sobre la dificultad de mantener el equilibrio en situaciones de no descanso, de alta de sueño que altera profundamente la vida diaria. Hay un tercer personaje entrañable, Olga, una señora mayor que por temporadas ingresa en un hospital con enfermedades imaginarias para tener compañía y no estar sola. Interesante.

EL REGRESO



“El regreso” es una novela de Bernhard Schlink, conocido sobre todo por su obra “El lector” de tan grato recuerdo y tan espléndidamente llevada al cine. Schlink sigue dándole vueltas a la postguerra alemana, a los enigmas en que se convirtieron muchas vidas, a los cambios de identidad, a los abandonos familiares, a los exilios voluntarios en otros países donde algunos se construyeron otras vidas, como queriendo borrar de un plumazo los horrores de las Segunda Guerra Mundial en la que participaron, o de los que tienen mala conciencia. El protagonista de la novela es Peter Debauer que vive con su madre en una ciudad media alemana y pasa los veranos con sus abuelos suizos. De su padre se sabe poco, por no decir nada. Todo lo referido a él esta envuelto en un halo de silencios y medias palabras, aparentemente imposible de traspasar. Sus abuelos editaban novelitas de consumo rápido, pero una de ellas, en realidad unas pocas páginas que cayeron en sus manos llevaron a Peter a intentar hacerse con el resto de la historia y a investigar los pormenores de la vida del autor. La novelita en cuestión narra la historia de un soldado aleman prisionero de los rusos en Siberia, que logra regresar a su casa y encuentra que su mujer vive con otro hombre. Al no conocer el desarrollo de la historia y su desenlace, Peter abre todo tipo de conjeturas y empieza una investigación que le ocupará muchos años, en los que la alterna con su trabajo en una editorial jurídica mientras conocemos detalles de su azarosa vida sentimental. Tirar del hilo es lo que tiene, que a una sorpresa le sigue otra y reconstruir el rompecabezas es muy difícil y más cuando toca de lleno la vida del que lo hace y pone patas arriba su identidad tal y como la conocía. Es magnífica la equiparación que realiza entre la novelita y la Odisea y muy interesantes las reflexiones que plantea sobre las reacciones humanas ante situaciones extremas. Estamos ante una novela ambiciosa que intenta aportar algo de claridad en esa nebulosa aparentemente indescifrable que envuelve el pasado de toda esa generación de alemanes ahora ya ancianos. No falta tampoco una interesante referencia a los días de la unificación alemana y a la manera en la que la afrontaron los hasta entonces ciudadanos germanoorientales