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GIJÓN/XIXÓN, ASTURIAS
Un lector por libre. Leo lo que me apetece en cada momento, lo que encuentro, por ejemplo rebuscando en la biblioteca pública, o cualquier título que me llame la atención en una librería. No soy metódico, me dejo influir, qué remedio, por lo que va saliendo, pero guardo un mínimo espíritu anárquico para que no todo sea al dictado. Este blog no pretende ser guía para nadie, ni una recopilación de críticas. Sólo reseñas de lo que cae en mis manos.

jueves, 4 de octubre de 2012

EL CLUB DEL AMANECER

Vuelvo sobre Don Winslow, autor prolífico donde los haya y maestro en construir thrillers de esquema clásico, pero con un toque muy personal y bien escritor. Esta entrega, "El club del amanecer" tiene una factura impecable, una estructura muy reconocible y una dinámica atrapadora que, por momentos, deja sin respiración. Esbozar el argumento es retratar lugares comunes y no hace justicia al nivel de la novela, pero está bien tenerlo claro. Es una narración para entretener y no hay que buscarle más patas al gato. Los protagonistas  son un grupo de surferos, en las playas californianas de San Diego que han formado una especie de club para eso, para surfear, dejando por un rato sus agitadas o aburridas vidas profesionales, para dejar las mentes lo más en blanco posible.El protagonista, Boone Daniels, es un ex-policía que va de detective privado a ratos, que tiene un fracaso en el pasado que no puede olvidar, y que vive al día volcado sobre todo en su pasión, el mar. junto a él están un policia en activo, un chaval que tiene doce dedos en los pies, un socorrista que cumple todos los tópicos pero que mira con angustia como se va haciendo mayor, una chica que está esperando la ola de su vida, un samoano que trapichea por aquí y por allí....Están a la espera de la gran marea, en la que la chica, Sunny, quiere consagrarse como surfista internacional. Todos esperan el gran momento con ansiedad. A Boone se le tuercen los planes cuando recibe un encargo para localizar a una estriper, testigo clave en el incendio de un almacen, intencionado para cobrar el seguro. La búsqueda de la testigo dejará al descubierto los trapos sucios del propietario de varios clubes de estriptis y una brutal red de tráfico de niñas para la prostitución. Ya digo que el esquema parece manido, pero está muy bien encajado, narrado con mucho ritmo y diseñado para atrapar desde la primera línea. No trasciende, pero entretiene.

lunes, 24 de septiembre de 2012

RESCATE

El escritor australiano David Malouf publicó por primera vez esta novela hace tres años, tirando de un recuerdo de infancia, cuando en su Brisbane natal, en plana guerra mundial, su profesora les leyó un fragmento de la Ilíada, el que hace referencia a la guerra de Troya. Aquella primera lectura le llevó a escribir dos poemas sobre la guerra y a esta novela que se centra en un episodio muy concreto de la historia de Troya, el del rescate del cuerpo de Héctor por su padre, el rey Príamo. Héctor había dado muerte a Patroclo, amigo y amante de Aquiles, y este a su vez había matado a Héctor y manifestaba su duelo arrastrando furioso el cadaver, ante las murallas de Troya, durante once días consecutivos. Una escena insoportable para los troyanos, pero sobre todo para su padre, el rey Príamo, que decide, acompañado por un carretero, acercarse al campamento griego y entregar a Aquiles el tesoro de la ciudad a cambio del cuerpo del hijo. No desvelo nada porque la historia es más que conocida. Lo que Malouf hace es una profunda incursión en los sentimientos tan contrapuestos de Aquiles y Príamos, en sus sensaciones más íntimas, en sus temores y debilidades y en sus apuestas heróicas casi enloquecidas. Es un relanto emocionante, atrapador, una vuelta de tuerca distinta a un episodio tan conocido, que antepone lo personal a una guerra que será devastadora para Troya, pero también para los griegos asediantes, alejados durante tantos años de sus hogares. Una magnífica historia, una narración llena de poesía.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

KITCHEN

Un regalo del amigo Jaime, me devuelve a la literatura japonesa y a una autora, Banana Yoshimoto, de la que ya había leído un libro de relatos y, que en su momento, califiqué de ñoña. Siempre atiendo las recomendaciones y, por supuesto, los regalos literarios, aunque tenga razones previas para mirarlos con cierto recelo. Y más cuando leo que esta es una de sus primeras obras, anterior a la que había leído y, por tanto, probablemente más  naif. Y, en cierto modo, así es. Kitchen, que da nombre a la obra, es el primero de los tres relatos, en el que se nos presenta a una joven, Mikage, que tiene que enfrentarse sola al mundo tras la muerte de su abuela. Se refugia en los espacios y las cosas más cercanas para sobrellevar la pérdida y uno de los lugares donde se siente más cómoda es la cocina, porque el ruido de la nevera le hace compañía. La saca de ese encierro un joven, Yuichi, que trabaja en una floristería, que conocía a su abuela y que la invita a trasladarse a su casa donde vive con su madre, Eriko, en realidad su padre que se ha transformado en mujer tras la muerte de su esposa. Con esos mimbres Banana Yoshimoto profundiza en la soledad, la amistad, la solidaridad, el valor de las pequeñas cosas y de los momentos cuanto más simples mejor, para disfrazar la burbuja en la que voluntariamente se introduce alguien que quiere huir de una realidad a la que  quiere esquivar, a la que no quiere enfrentarse. El segundo relato, "Luna llena", es una suerte de continuación del anterior, como si quisiera arreglar el desaguisado y que deja perlas como esta "la felicidad es vivir sintiendo, lo menos posible, que el hombre, en realidad, está solo". Y hay un tercero,"Moonlight shadow", donde la muerte y la soledad vuelven a adquirir el máximo protagonismo, también azotando a unos jóvenes que se quedan desconcertados y que a falta de asumir su pérdida hasta ven a sus queridos muertos.
No está mal. Son narraciones muy intimistas, muy cercanas, a veces emocionantes y otras rozando una ñoñería que, por abundante, resulta empalagosa. Al menos para mi gusto. Todo depende del momento en que se lea. En todo caso no está mal echarle un vistazo. A fin de cuentas es Japón en estado puro.

martes, 17 de julio de 2012

LA PULSIÓN DE MUERTE

Septiembre no es un buen mes para Estados Unidos. Cuando aún tenemos muy frescas el terrible atentado del 11-S, ahora algunos sabemos que en ese mismo lugar, en Wall Street, bastantes años antes, 1920, un 16 se ese mismo mes, una carreta llena de explosivos devastó la zona y dejó decenas, sino cientos de muertos. Lo he sabido, fue un hecho real, por la novela de Jed Rubenfeld, quien partiendo de hechos verídicos y personajes que existieron realmente, teje una complicada trama, en la que destacan tres personajes: el detective Jimmy Littlemore, un sabiondillo de mucha perspicacia que las pilla al vuelo y que es de esos que se meten donde nadie le llama, sin importarle además a quien toca en su investigación; el doctor Stratham Younger, un discípulo directo de Freud, renegado del psicoanálisis de su maestro y lleno de cicatrices en el alma tras pasar por las trincheras de la primera Guerra Mundial; y junto a ellos Colette, una aventajada alumna de madame Curie, que llevará los novedosos rayos X por los campos de batalla de Francia, que tiene un hermano al parecer autista, y al que tratará el propio Freud, y que lucha por conseguir para su maestra el material que necesita para seguir investigando. 
El argumento, y sobre todo los personajes, parecen bastante disparatados. Hay una intriga relacionada con un robo importante en el Tesoro norteamericano, aprovechando la confusión del atentado, hay maniobras de políticos y banqueros sin escrúpulos que a punto están de provocar una guerra con México, están Freud y Madame Curie, hay crímenes espantosos de guerra, víctimas, por exposición al radio, de empresarios sin escrúpulos.
A veces la novela peca de ingenuidad, la trama es a ratos muy poco creíble y la resolución de alguno de los nudos es naive. Pero es lo que hay, una novela que entretiene, que aporta algún conocimiento y que se puede hasta leer de un tirón. Entretenimiento si da, pero vamos...

lunes, 2 de julio de 2012

EL PARPADEO ETERNO

EL PARPADEO ETERNO es la primera novela  de Ken Kalfus, un norteamericano viajado, con una larga estancia en Rusia que le ha llevado a aventurarse en esta historia. Pues de Rusia de trata. De los tiempos en que el régimen zarista daba sus últimos estertores y de los primeros y azarosos años de la revolución bolchevique. La historia arranca en la estación ferroviaria de Astapovo, en 1910, en la que, víctima de sus estrambóticos giros vitales, acaba moribundo Tolstói, congregando en el entorno a todo tipo de personajes interesados por sus obras, sus ideas o por simple curiosidad. Entre ellos tres personajes que coincidirán más tarde en unas circunstancias decisivas para la URSS. Por un lado Gribshin, un joven camarógrafo al servició de Pathé Francia, que, casi en los arranque del cine, comprende el enorme poder e influencia que el medio va a tener sobre las masas, con la consiguiente tentación de usar la manipulación para fines primero noticiosos y luego políticos. En plan misterioso, escurridizo, casi de espía, aparece Stalin, que contraviniendo órdenes del partido se ha acercado a la zona, y posa sus ojos sobre el potencia del Gribshin que, a partir de ese momento, figurará en sus planes propagandísticos. Y luego está el exótico profesor Vorobev, un visionario que pretende aplicar la técnica de la disecación de animales a la conservación de los seres humanos más allá de la muerte. Su pasión dará frutos y será el responsable del embalsamamiento de Lenin. La novela ofrece un interesante retrato de la Rusia rural, anclada casi en el medievo, que se empieza a ver trastocada por los movimientos revolucionarios y las nuevas tecnologías. Y en la segunda parte Kalfus da otra vuelta de tuerca para ofrecernos más variantes del supuesto maquiavelismo extremo de Stalin en sus maniobras para hacerse con el poder. En definitiva una novela, que no texto histórico, interesante, con los personajes bien trabajados y trabados y que se lee de un tirón.

sábado, 9 de junio de 2012

ENTRE CIELO Y TIERRA

Finales del siglo XIX. Unas aldeas en la parte occidental de Islandia. Un lugar remoto atrapado entre unas montañas que no protegen y un mar muy difícil del que sacan el sustento. Los protagonistas, pescadores. Una vida muy dura y unas incursiones en el mar en las que se la juegan y en las que las bajas son demasiado frecuentes. Jón Kalman nos acerca a un mundo que nos es realmente extraño. El mundo del frio, presente casi todo el año, y el de la pesca del bacalao, que les permite sobrevivir, realizada en pequeños barcos, de seis u ocho tripulantes, con los que tienen que afrontar a veces tormentas terribles que se presentan en apenas minutos y que apenas dejan margen para reaccionar.
La narración sigue sobre todo a un joven adolescente que se embarca acompañando a su amigo Bárdur. Comparten una desmedida, para la zona, afición por la lectura, hasta el punto de aprenderse de memoria páginas y páginas con las que luego recrearse durante la larga faena. Es precisamente una distracción a causa de uno de los libros la que alumbrará una tragedia que marcará la vida del adolescente hasta el punto de plantearse si tendrá fuerzas o no para vivirla.
La novela, corta, presenta un interesante plantel de personajes, interesantes reflexiones sobre vida y muerte y logra transmitirnos la intensidad de ese frío glacial omnipresente y determinante en aquellos remotos lugares y la peligrosidad de un mar imprevisible e incontrolable, pura naturaleza salvaje. Interesante por distinto.

lunes, 4 de junio de 2012

UN GRANIZADO DE CAFÉ CON NATA

La novela de Alessandra Lavagnino viene recomendada por Leonardo Sciascia y eso, por sí solo, ya es una garantía de que estamos ante algo de calidad. Es una novela corta, no llega ni a las doscientas páginas y tiene como escenario Sicilia, con todo lo que ello implica. La protagonista y narradora es Agata, una doctora que trabaja en un laboratorio con moscas, y de insectos sabe mucho la autora que fue catedrática de Parasitología en la Universidad de Palermo. Agata tiene un accidente cuya consecuencia mas grave es un trauma que la impulsa a decir siempre la verdad. Eso en otros territorios posiblemente no tendría consecuencias dramáticas, pero hablamos de Sicilia, la tierra de la omertá, de ahí que sea entendible la frase de su padre quien al enterarse dijo "para esto, mejor muerta". Pero no se muere, y sus verdades molestan a su marido, a sus padres, a su hermano y traerán consecuencias trágicas para la familia cuando esa verdad también se la traslada a la policía.
La novela tiene un tono muy intimista. Es Agata la quien narra, y más allá de las consecuencias que su "verdad" tiene en el marco externo asistimos a  la guerra abierta en su cerebro, a sus ataques de culpabilidad, a su lucha interna por que las cosas vuelvan a ser como antes.
Hay otros personajes magníficos, como el de la madre, que la arrastrará por santuarios y curanderos en busca de un remedio para el mal de su hija. Un personaje que reproduce todos los prototipos imaginables de la madre siciliana, envuelta en un halo de eficacia, misterio y resignación. También asistimos a los métodos vengativos de la mafia siciliana, y a la corrupción en otros ámbitos de la vida cotidiana, que en este caso casi se aplauden como  una de las vías para aliviar la desesperación de la protagonista.
Curiosa novela que se lee en un rato.