Datos personales

GIJÓN/XIXÓN, ASTURIAS
Un lector por libre. Leo lo que me apetece en cada momento, lo que encuentro, por ejemplo rebuscando en la biblioteca pública, o cualquier título que me llame la atención en una librería. No soy metódico, me dejo influir, qué remedio, por lo que va saliendo, pero guardo un mínimo espíritu anárquico para que no todo sea al dictado. Este blog no pretende ser guía para nadie, ni una recopilación de críticas. Sólo reseñas de lo que cae en mis manos.

lunes, 27 de junio de 2011

ARTHUR & GEORGE

De Julian Barnes solo había leido "Inglaterra,Inglaterra", a pesar de que esta considerado como uno de los grandes de la literatura anglosajona y es una pena porque tiene una forma de contar elegante, cuidada y una argumentación muy trabajada. Lo demuestra por ejemplo en este "Arthur & George" una novela de investigación sobre un caso real, allá por la la frontera entre el XIX y el XX, que sirvió, entre otras cosas para logra un cambio profundo en las formas judiciales inglesas, con la creación del Tribunal de Apelaciones. Barnes plantea, al principio, dos planos muy diferentes, el de George, el hijo de un vicario, reservado, tímido, ausente, muy apegado a su familia y cuya única ambición es ser un miembro normal en una sociedad tranquila. Quiere ser abogado, y en eso se le va la vida. El otro es Arthur Conan Doyle al que la vida le sonríe casi desde el principio, famoso por sus novelas de Sherlock Holmes, pero también por su afición al espiritismo, su actividad deportista y guerrera, su especialización médica....vamos un todoterreno infatigable. Dos personalidades tan distintas confluirán cuando el segundo pone al servicio de George toda su influencia y sus habilidades investigadoras para desmontar la tremenda injusticcia cometida contra este. Y es que George y su familia, su padre es un vicario anglicano de origen parsi, llevan años sufriendo amenazas de todo tipo: cartas anónimas, animales muertos a la puerta de casa y una serie de matanzas de animales de la que la policia responsabilizará a George, en un rebuscado proceso que le condenará a prisión, a pesar de que todas las evidencias demuestran su inocencia. La lucha de George para buscar no solo su indulto, sino su rehabilitación y una indemnización contará con numerosas simpatías, agitará el patio político inglés y rozará el escándalo cuando interviene Conan Doyle y deja con el culo al aire a policias, jueces y ministerio del Interior.
Barnes ha realizado un gran labor de investigación sobre un caso que en su día se comparó con el caso Dreyfus en Francia, y aporta además una visión de Conan Doyle distinta, la de un gran creador y defensor de causas aparentemente perdidas pero también la de un tipo lleno de extravagancias,muy creido y un tanto altanero, supongo fruto de la época. En todo caso una novela interesante, sobre un caso que merece la pena conocer.

martes, 14 de junio de 2011

UN MOMENTO DE DESCANSO

Antonio Orejudo, el autor, se incluye en esta novela como narrador y, por momentos, estamos ante un texto que bien pudiera ser algo así como un diario y a ratos la confidencia oral a un amigo. El narrador, escritor como Orejudo, firma libros en la Feria de Madrid y por allí se deja caer un viejo amigo de la universidad al que había perdido la pista. Se trata de Arturo Cifuentes al que perdió al pista en Estados Unidos, donde se casó y tuvo un hijo. Poca más información tenía y la reaparición le lleva a una propuesta que le deja perplejo, confuso y dubitativo: escribir la verdad sobre una extraña conspiración en la cúpula universitaria tras el triunfo franquista.
"Un momento de descanso" tiene varios perfiles, desde el de las vivencias personales de Cifuentes, a ratos pura tragicomedia, a la crítica feroz sobre el funcionamiento interno de la universidad española, que aparece aquí como un cúmulo de mangoneos y prebendas que escandalizarían a cualquiera. Hay luego varias salidas de tono, en especial las referidas al hijo adolescente de Cifuentes, y varios episodios que cuestionan la credibilidad de lo que narra y pretende denunciar.
En fin, se lee de un tirón pero uno se queda con la sensación de que le falta algo más que un hervor.

lunes, 6 de junio de 2011

EL SUEÑO DEL CELTA

No tengo que hacer ningún esfuerzo para leer a Vargas Llosa. Cualquiera de sus obras es un acierto seguro y uno nunca arriesga cuando aborda alguna de ellas. "El sueño del celta" no defrauda. Es lo que se esperaba. Una novela muy pero que muy trabajada y documentada, muy bien narrada y muy atractiva por el personaje elegido. Y es que esta vez, como ya hiciera en otras, Mario Vargas Llosa se acerca a un personaje histórico, de vida apasionante, en el que se sumerge a todos sus niveles: desde sus hechos a sus pensamientos más íntimos. Se trata de Toger Casement, un héroe de la independencia irlandesa que antes fue un pionero en la denuncia de los horrores del colonialismo europeo: en Africa, donde vivió varios años en el Congo que el rey belga Leopoldo tenía casi como finca particular y donde se cometieron atrocidades que no pueden dejar a nadie indiferente. Sus informes, elevados al gobierno imperial británico, supusieron toda una primicia en una Europa deslumbrada por la conquista de Africa, un territorio lleno de recursos "gratuítos" que había que explotar al máximo dejando de lado todo escrúpulo. Si aquel informe conmovió a toda Europa y quitó la venda de los ojos a ciertos gobierno europeos, sucedería lo mismo con el que elaboró sobre la situación en el Putumayo, en la amazonía peruana, donde los crímenes y estragos los protagonizaba una compañía que cotizaba en Londres y en la que eran directivos personajes de renombre peruanos y británicos. Aquellas denuncias, que le valieron reconocimiento social y diplomáticos y la concesión del título de sir no le hicieron dudar a la hora de elegir y frente al pragmatismo y el servicio al imperio eligió el nacionalismo irlandés, entonces en auge y aproximándose a su momento de la verdad. La novela transcurre entre 1903 y 1916, desde que Roger Casement era un joven idealista ansioso de aventuras, hasta su frenética actividad como denunciador de los males del colonialismo o su entrega al nacionalismo irlandés por el que le colgarían la etiqueta de traidor. Hay otra parte de su vida, la de su supuesta homosexualidad, que Vargas Llosa no esquiva. Sobre todo porque fue en torno a unos diarios, de cuya autenticidad todavía se duda, sobre lo que se montó la campaña de los servicios secretos británicos para desprestigiarle, y que retrasaron su reconocimiento como héroe en Irlanda durante décadas.
La obra de Vargas Llosa está atestada de datos históricos, de personajes reales, de hechos importantísimos para la historia de Irlanda o para las denuncias del horror del colonialismo europeo. Y es verdad que don Mario intenta acercarnos una parte más íntima del personaje, pero creo que esa es la más floja. Le falta un poco de alma. En todo caso "El sueño del celta" va a figurar entre una de sus grandes e imprescindibles obras.

lunes, 30 de mayo de 2011

LA ISLA DE LOS PERROS

"La isla de los perros" toma el nombre de un islote en el Támesis y no se muy bien a cuento de que viene. Daniel Davies dedica esta novela a una práctica sexual al parecer muy extendida en el Reino Unido, el cancaneo, es decir mantener relaciones sexuales con desconocidos, en lugares públicos como parques, aparcamientos de centros comerciales, bosques....en quedadas realizadas a través de internet y en las que se puede tener un papel activo o simplemente de mirón.
El protagonista, un tal Jeremy Shepherd era uno de esos triunfadores londinenses que muere de éxito, es decir se aburre de estar tan bien y decide dar marcha atrás, abandonarlo todo e irse a provincias, a vivir a casa de sus padres, conseguir un trabajo lo mas rutinario posible, se va de funcionario, y sin aspiración alguna y estar casi todo el día pendiente de los sms y de las citas que aparecen por internet para entregarse de lleno al cancaneo. A través de él conocemos algunos personajes de la fauna que frecuenta esas citas, por lo demás demasiado previsibles y poco originales. Citas, en todo caso, con cierto riesgo, por el acoso policial y por la actuación violenta de algunas patrullas de bienpensantes que recurren a la violencia para aliviar sus pulsiones puristas.
La novela, a pesar de los comentarios que la equiparan con la obra de Houellebecq, como se les va la olla a estos de las editoriales en la promoción, no merece la pena más allá de tener algún dato mas sobre la práctica del cancaneo. Vamos, perfectamente descartable.

lunes, 23 de mayo de 2011

1Q84

La cogí con ansia. La esperada última novela de Haruki Murakami, todo un exitazo en Japón y en medio mundo. Dicen que allí, en Japón, se publicó en tres tomos. No sé si la edición española, dividida en dos libros, es completa o no. La empecé a leer con ganas, digo, porque Murakami está entre mis autores favoritos y siempre es un placer enfrentarse a algo nuevo suyo. Pero...bueno, no es que me haya decepcionado mucho, pero sí que me ha dejado como falto de algo y sobrado de páginas. Porque sí, me parece que le sobra la mitad a una historia por momentos fascinante y en otros aburrida cuando no disparatada. los dos libros giran en torno a dos personajes centrales, que habían sido compañeros de escuela primaria y que hace muchos años que no se ven.
Aomame es una joven hecha a si misma, independiente,que se gana la vida como instructora en un gimnasio y dando masajes y, de cuando en cuando, asesina por encargo. Sus víctimas, maltratadores. Tengo es un habilidoso profesor de matemáticas cuya pasión real es la escritura, aunque no acaba de hacerse un hueco en el mundo literario. Quiere participar en un concurso, pero acaba siendo el "negro" de un editor que quiere reconvertir una novela escrita por una adolescente en ganadora segura. Esa joven y su novela, "La crisálida del aire", esconden mucho más y de fondo hay un grupo pseudorrevolucionario, convertido en secta religiosa, que tiene mucho que ver en la historia.
En fin, no voy a contar mas. Murakami nos deleita con sus habituales guiños al jazz y a la música clásica, hace un homenaje a Orwell creando ese mundo paralelo cuya referencia es su "1984". Pero, al final, creo que se ha dejado llevar por la desmesura, eso sí con un estilo impecable. En fin, una novela para seguidores de Murakami, pero no la mejor para acercarse al buen hacer del literato japonés.

martes, 26 de abril de 2011

EL CEMENTERIO DE PRAGA

Sabía que no era una novela de lectura fácil, pero he de confesar que, una vez terminada, no sólo no fue fácil sino que acabé literalmente hasta el gorro y deseando llegar a la última página cuanto antes. Como no suelo abandonar lo que comienzo, arrastré durante semanas la lectura, cada vez con más pereza, de un texto excelentemente documentado, faltaría más estamos hablando de Umberto Eco, muy trabajado, pero excesivamente pringoso. El discurso antisemita que se sostiene a lo largo de toda la novela, aunque la pretensión del autor sea muy otra, se revela cansino, produce un hastío enorme y creo que no ayuda ni a la causa del sionismo ni a la contraria.
Eco recurre a las memorias de un anciano, un tanto inconexas, para dar pinceladas más o menos de brocha gorda de los años en que Garibaldi consiguió la unidad italiana, de las complicaciones y contratiempos de la Comuna de París, del poderío prusiano, de la creciente presencia de la Rusia zarista o del embrión que daría lugar al monstruo nazi.
El narrador es un tal capitán Simonini, un piamontés experto en todo tipo de falsificaciones que, convencido o a la fuerza, se convertirá en espía, en hábil manipulador, en terrorista y, en resumen, en alguien sin escrúpulos que se vende al mejor postor. Misógino, intrigante, tiene como pasiones el dinero y las comilonas. Su azarosa vida, llena de dobles personajes, le llega a dudar sobre sí mismo, al desdoblarse y vivir paralelamente como un abate que se infiltra entre los masones y conspira unas veces contra la iglesia Católica y otras contra "la conspiración judia".
Eco se despacha a gusto, debe ser por la edad, y no ahorra descalificaciones para franceses, alemanes o italianos, además de las mujeres, pero donde se le va la mano es a la hora de recoger testimonios o creaciones propias que ponen literalmente a parir a los judíos. Supongo que todo es una provocación, pero creo que se pasa muy mucho y provoca primero un fuerte rechazo y luego dudas sobre si realmente lo que pretende es denunciar el antisemitismo tan presente en el XIX y de efectos devastadores en el XX o si no tiene algún resabio propio.
En fin, al maestro hay que reconocerle la calidad que se le supone pero no creo, para nada, que esta sea su mejor creación.

lunes, 4 de abril de 2011

EL OLVIDO QUE SEREMOS

"El olvido que seremos" está tomado de un verso de un poema de Jorge Luis Borges que el doctor Héctor Abad Gómez llevaba en el bolsillo el día que sicarios paramilitares le asesinaron en pleno centro de Medellín. Era un médico que a pesar de las amenazas se había ido volcando cada día mas en la defensa de la igualdad social y los derechos humanos, en construir una medicina preventiva para atajar muchos de los males que afectaban a la salud de los colombianos, derivados en muchos casos de la misma injusticia y la pobreza.
Su hijo, Héctor Abad Faciolince, recupera su memoria en este libro que es toda una declaración de amor filial y un repaso a una vida ejemplar, aunque quien lo diga sea precisamente parte interesada y mucho. No es ficción, es la vida de un hombre y su familia, a lo largo de décadas, contada a través de las cosas pequeñas, pero también de las grandes empresas acometidas por el médico. La narración nos permite asomarnos también a esa tragedia colombiana de décadas en la que la violencia iba ganando terreno año a año, cuando no de la mano de las guerrillas izquierdistas, de la mano de los paramilitares alentados desde sucesivos gobiernos o la oligarquía del país.
Es un relato conmovedor porque asistimos en primera línea a la tragedia cantada de una familia, una de las muchas que fueron tocadas por la violencia en ese país. Y lo hacemos desde una intimidad que queda reflejada en párrafos como este: "Yo quería a mi papá con un amor que nunca volví a sentir hasta que nacieron mis hijos. Cuando los tuve a ellos lo reconocí, porque es un amor igual en intensidad, aunque distinto, y en cierto sentido opuesto. Yo sentía que a mí nada me podía pasar si estaba con mi papá. Y siento que a mis hijos nos les puede pasar nada si están conmigo".
Además de intimidades y proximidades familiares Héctor Abad nos regala una manera de contar muy rica, salpicada de citas literarias y pasiones que compartió con su padre. En fin, un documento a tener en cuenta, de un gran coraje personal, que da testimonio de un tiempo en Colombia, y de gran interés literario.