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GIJÓN/XIXÓN, ASTURIAS
Un lector por libre. Leo lo que me apetece en cada momento, lo que encuentro, por ejemplo rebuscando en la biblioteca pública, o cualquier título que me llame la atención en una librería. No soy metódico, me dejo influir, qué remedio, por lo que va saliendo, pero guardo un mínimo espíritu anárquico para que no todo sea al dictado. Este blog no pretende ser guía para nadie, ni una recopilación de críticas. Sólo reseñas de lo que cae en mis manos.

lunes, 25 de enero de 2016

EL GUARDIÁN INVISIBLE

Llevaba un tiempo escuchando y leyendo informaciones acerca de las bondades literarias de la Trilogía del Baztán y me resistía porque cuando algo suena demasiado...Al final me acerqué a la primera de las entregas, esta "El guardián invisible" y me encontré con una novela policiaca, ambientada en las brumosas tierras del Baztán, que la autora conoce bien, en Navarra, aderezada con unas cuantas leyendas locales y con una parte más intimista, la que afecta a la policía que investiga los crímenes, que parece un poco forzada. Policiaca, sí, de eso trata: de la investigación de una serie de crímenes: las víctimas, adolescentes, cuyos cuerpos aparecen desnudos, con el pubis rasurado y los brazos en actitud angelical, una fórmula tanto extraña de recuperar su lado virginal. La investigación de estos crímenes la dirige una inspectora que tiene a su favor ser de la zona y, por tanto, conocer mejor a gentes y costumbres. Menudean en la novela, aparte de la investigación propiamente dicha, las alusiones a leyendas, secretos, personajes mitológicos, como el basajaun, y viejas expertas en lectura de posos o de cartas, propias de zonas más o menos remotas, donde los temores campesinos forman parte de la cultura local. Le sobran muchas páginas; no es difícil reconocer al autor de los crímenes, apenas mediada la lectura; el final no es trepidante, sino un tanto atolondrado; y, en definitiva, no acabo de entender muy bien a que venía tanta atención sobre esta novela. Está bien interesarse por lo que hacemos en España; y, por supuesto, apoyar a los más o menos nuevos valores. Pero sobran tanta expectación, por lo menos en esta primera entrega, salvo que en las dos posteriores haya mejorado mucho la cosa. En fin, curiosa pero nada del otro mundo.

lunes, 28 de diciembre de 2015

ÉBANO

Ryszard Kapuscinski, periodista y corresponsal polaco. Para algunos un embustero y fabulador, para otros uno de los mejores periodistas internacionales del siglo pasado. Lo cierto es que sus textos son difícilmente insuperables. Y entre ellos destaca este Ébano, una recopilación de 29 relatos que nos ofrecen una espectacular visión de la evolución de Africa desde mediados de los cincuenta hasta épocas mas recientes, cuando el hambre asueló extensas zonas del continente. Kapuscinski, con escasos medios, fue testigo de excepción de esos cambios, de gran parte del proceso de independencia de los países africanos, de los conflictos más importantes que se desataron durante y después de ese proceso, de la mirada soberbia de Europa sobre un continente en el que solo veían las posibilidades de explotación de recursos e ignoraban o explotaban a sus gentes. Es un testigo privilegiado precisamente porque sus carencias económicas le obligaron a buscarse en muchas ocasiones la vida, viviendo en chozas, compartiendo transportes, instalándose en barrios donde ningún europeo se hubiera atrevido. Tenemos así una visión de primera mano de las creencias, inquietudes, forma de vida y diferencias de los distintos pueblos africanos, muchas veces divididos sin sentido algunos por la torpeza colonialista.
Es un libro imprescindible para acercarse a Africa y nos da claves de algunos conflictos que arrojan una luz distinta sobre los mismos, muy distinta de las meras noticias que nos llegaban por la prensa. Es especialmente clasificadora su explicación de los orígenes y devenir del conflicto entre hutus y tutsis en Ruanda, un pequeño país escenario de uno de los principales genocidios del pasado siglo.
Muchos años después de estos escritos de Kapuscinski vemos que muchos de los conflictos siguen en el mismo punto y la sociedad africana aparece atascada en un círculo feroz de violencia, hambrunas y expolio de sus recursos. Casi nada ha cambiado. Por eso este libro es tan importante para conocer los estragos cometidos por los europeos en Africa, y el panorama desolador y de futuro incierto que presenta el continente.

jueves, 24 de diciembre de 2015

EL HIJO DEL DESCONOCIDO

Alan Hollinghurst es un reconocido novelista británico, cuyas primeras obras supusieron un hito en la llamada novela gay. En esta ocasión se distancia y busca otros escenarios, para recrear la decadencia de un estamento social, rescoldo de la época victoriana, asumiendo formas que recuerdan a la literatura del XIX, aunque con la acción asentada en el siguiente siglo. La novela arranca en el verano de 1913, cuando un introvertido estudiante en Cambridge regresa al domicilio familiar acompañado por un joven, Cecil Balance, aristócrata y poeta en ciernes, con una personalidad magnética que atrapará a todos los que le rodean. Allí escribirá, en el cuaderno de autógrafos de la hermana de George, un poema que, con el tiempo, se convertirá en algo mítico para toda una generación. Su poesía no dio para mucho más, ya que murió pocos años después, en la primera Guerra Mundial. Las dudas sobre a quién dedicó Cecil realmente el poema, si a George o a su hermana, persistirán a lo largo de décadas y darán paso a todo tipo de interpretaciones. Sobre el eje Cecil, Hollinghurst va trazando un complejo cuadro de relaciones, personales y sociales, modos de vida en franca decadencia, la desaparición de la sociedad victoriana, y los estragos que esos cambios causan en varias generaciones. En torno a las familias de Cecil y George iremos viendo  una serie de críticos y biógrafos que además de ir aclarando distintas aristas sobre la personalidad del primero, nos permitirán asistir en primera fila, como si de una obra de teatro se tratara, a las vidas de una serie de personajes interrelacionados, en su mayor parte infelices y aferrados a formas y fondos que se quedan día a día más trasnochados.
Es una novela densa, llena de detalles que a veces irritan por que nada aportan salvo reforzar esa imagen de gente que vive un poco fuera del mundo que les rodea.
En fin una novela para aficionados a la literatura de viejo cuño, con mucho tiempo para dedicar a algo que, me parece, aporta muy poco. Lo raro es que haya aguantado hasta el final.

lunes, 16 de noviembre de 2015

SUMISIÓN

Demasiadas coincidencias con este libro. Salió a la venta el siete de Enero, el mismo día del atentado yihadista contra el semanario Charlie Hebdo. Yo terminé de leerlo apenas tres horas de los atentados en París de la pasada semana. Y estas coincidencia te dejan cuando menos intranquilo, por esa tremenda amenaza que supone el Estado Islámico y toda la pléyade de organizaciones que orbitan en su entorno y que llevan la yijad como bandera. . Y el libro va de Islam, de su expansión en el mundo, pero presenta otra cara, la de una nueva estrategia que, con la moderación como carta de presentación, va ganando posiciones en Europa, ante lo que Houellebecq denuncia como cobardía y silencio cómplice de las élites políticas y los intelectuales.
Lo que cuenta el polémico Houellebecq es la llegada al poder en Francia, mediante las urnas y un apoyo económico exterior ilimitado, del dirigente musulmán Mohhamed Ben Abbes, un político habilísimo, la imagen misma de la moderación y que aparece como el único clavo ardiendo al que agarrarse en un país que está al borde de la guerra civil, ya que enfrente tiene a los ultras de un crecido Frente Nacional. Esa bipolarización entre cristianos y musulmanes se inclina a favor de estos últimos por la solidez de sus valores y una falsa imagen de tolerancia que pronto se verá que no era tal.
El protagonista es aqui un profesor de universidad, que en su cuarentena ha perdido todo su interés por las aulas y la investigación y a quien la toma de la Sorbona por los musulmanes le ofrece la posibilidad de un retiro anticipado muy bien pagado o la continuidad a cambio de prestigio y mucho más dinero de lo que había ganado nunca.
El planteamiento es muy interesante, con reflexiones más amplias sobre el futuro de una Unión Europea cada vez más inclinada hacia el Mediterráneo lo que deja ver que el objetivo parece ser la imposición, por otras vías, del llamado Califato.
lo planteado por Houellebecq no pasaría de ser un ejercicio literario más si no hubiera coincidido con la amenaza islamista sobre Francia, tan viva, lo que ha obligado a ponerle escolta al autor. Malos tiempos para todos.
La novela así, aparte del atractivo que tiene el tema, se hace pesada, a pesar de su brevedad, sobre todo por la gran cantidad de páginas a Huysmans, un escritor francés del XIX, del que no había oído hablar y del que, por lo leído, tampoco me interesa gran cosa. En todo caso tiene interés por lo que plantea, y por esa reflexión general sobre la parálisis   
europea, y sobre todo francesa, ante la desaparición de los valores, el miedo y, al final, la SUMISIÓN ante un fenómeno que presenta como imparable.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

TODO LO QUE ERA SÓLIDO

 Tengo este libro desde hace un par de añ os. Pendiente de leer, porque intuía que había que elegir el momento adecuado para hacerlo, hasta el punto de que ha empezado a amarillear, aunque esto es porque ha estado expuesto al sol una temporada. Pero bueno, había que arriesgarse de una vez, asumiendo que iba a ser una especie de mazazo, espiritual o como se le quiere llamar, del que no habría forma de escaparse. Tengo algunas cosas en común, entre ellas la edad, con Antonio Muñoz Molina, y entre ellas el haber vivido parte de los acontecimientos y deriva social en el mismo punto geográfico y con posiciones políticas cercanas. De ahí que me sienta muy muy identificado con muchas de las sensaciones que nos transmite, con la culpabilidad de la que no podemos huir, con el desencanto ante tanta oportunidad perdida, y con la desazón que produce el creer que pudimos pringarnos más, ser más activos para intentar cambiar las cosas y frenar la caída en el precipicio que no debió ser inevitable.
Es un libro a toro pasado, y por tanto sin soluciones para lo ya vivido. Pero está claro que nunca es tarde si uno quiere salir del pozo, y si somos muchos más fácil todavía. Pero falta ese elemento motivador que nos haga sacudirnos esa inercia de mirar para otro lado, que con los años parece haberse quedado en un ¡virgencita que me quede como estoy!.
TODO LO QUE ERA SÓLIDO es un aldabonazo en nuestra conciencia social, es un repaso a todos los errores, muchos, demasiados, cometidos desde la transición; es un espejo descaradamente  fiable de lo poco que hicimos en los tiempos en los que nos construimos nuestro propio cuento de la lechera, el castillo de naipes que todos temíamos irreal y que acabaría arrastrándonos a este fondo lleno de lodo.
Es fácil acusar a las instituciones, a los partidos, a los sindicatos...que tuvieron una tremenda responsabilidad en todo lo ocurrido. Pero eso no nos quita la responsabilidad por no haber hecho nada o casi nada para cambiar las cosas, para denunciar la corrupción ante la que sonreímos condescendientes o miramos para otro lado; no nos plantamos ante esa atmósfera de que todo era posible, sobre todo el enriquecimiento rápido, de que todo valía en el país de la Champions.... Nos hemos dado el tortazo y Antonio Muñoz Molina pone palabra tras palabra muchas de las cosas que sabíamos y no quisimos reconocer.
Es un libro imprescindible, rebelde, sincero...ante una situación que nos afecta a todos, y ante la que tenemos que reacciones. Lo fue en 2013 y lo sigue siendo ahora. Debería ser texto obligatorio en las escuelas, aunque eso sea impensable en un país como este. Pero aquí  seguimos, ¿habrá que empezar a dar guerra? o ¿nos conformaremos?.

martes, 27 de octubre de 2015

LA MUERTE DEL PADRE

He dejado pasar un tiempo, tras muchos meses de ruido mediático, para acercarme a esta primera entrega de KARL OVE KNAUSGÄRD de ese ingente striptease que suponen los seis tomos de MI LUCHA. Pues de eso se trata, de un desnudo integral, que abarca todos y cada uno de los momentos vividos por este autor noruego, muy alejado de todo pudor y, lo advierte, que no se ajusta de todo a la realidad, en cuanto lo que cuenta se basa exclusivamente en recuerdos y sensaciones que vuelve a tener al escribir.
No es una obra cronológica y el autor apuesta por un arranque muy fuerte, centrado en la figura paterna que tanto le marcará la vida. Es  en cierto modo un ajuste de cuentas con el padre autoritario que, de pequeño, vivió como algo lejano, indescifrable, dominado por el alcohol, causa última de su muerte en condiciones miserables. Y es en este mismo libro cuando el autor parece pretender limpiar la imagen de ese padre de algún modo lejano y desconocido, limpiando el entorno en el que murió, con un empeño obsesivo, que supone también una terapia necesaria desde hace muchos años.
Karl OVE se desnuda ante el lector por necesidad, y lo hace contando muchísimos detalles nimios que, sin embargo, nos ayudan a entender mejor los temores, la soledad, la búsqueda desesperada de un atisbo de cariño de un niño que va creciendo muy solo, ya que su madre se ausente por largas temporadas, y que llegará a los trances de la adolescencia sin apoyo alguno, salvo el de unos abuelos que le acogen mientras va a la escuela.
El libro se vuelve por momentos incómodo, nos hace sentir no vergüenza ajena pero sí la sensación de que estamos mirando demasiado la intimidad de una persona que quizá no debería mostrarla con tanta crudeza. Es verdad que en muchas de las sensaciones que nos cuenta, nos sentimos identificados. Pero también es verdad que es una historia muy personal, que bien podría haber sido el diario de la consulta con su psicólogo si es que alguna vez acudió a ella.
Es una obra intensa, mucho, sin prejuicios, con un punto de exhibicionismo. Interesante, porque no es habitual que alguien nos deje entrar tan dentro de su vida. Pero, al mismo tiempo, es sólo eso: la vida de uno expuesta al gran público. Una vida normal, de las que seguramente hay muchas, con traumas domésticos que se repiten muy a menudo. Y un poco excesiva, no ya por el exhibicionismo de su vida, sino por el volumen de la obra, nada menos que seis libros, muy voluminosos, en los que desconozco si logra mantener el interés que despierta este primero. Yo, de momento, desisto de continuar, aunque reconozco el esfuerzo de este autor, que los escribió en apenas dos años, y con un ritmo, al menos el primero, que mantiene vivo el interés. En todo caso, debió de quedarse a gusto.

miércoles, 14 de octubre de 2015

EL ELIXIR DE LA INMORTALIDAD

Gabi Gleichman, nacido en Hungría, pero creado y formado primero en Suecia y luego en Noruega, firma esta voluminosa novela sobre el clan Spinoza, lo que nos acerca, a grandes trazos, parte de la historia europea desde el siglo XII. Y es que es en ese siglo cuando arranca la historia, y en un pueblo, Espinosa, en lo que hoy es Castilla y León, donde radicaba una familia judía. Su primogénito Baruj recibió la visita del profeta Moisés que le dijo que debía abandonar el pueblo porque estaba llamado a hechos mayores.Y así fue, porque acabó en Lisboa como médico personal del Alfonso Enríquez, y con él arranca una de las sagas familiares más exitosas de la historia europea. Gleichman recurre al último personaje del clan, Ari Spinoza, que es el que narra la historia familiar. Agoniza en Oslo y al no tener descendencia se da cuenta de que todo acaba con él y decide recopilar los datos que tiene, que no son más que recuerdos de lo que le contaba de pequeño, en Budapest, un tío abuelo. Ese recurso literario disculpa exageraciones, inexactitudes en las fechas y lugares  y divagaciones más o menos míticas, que parecen salidas totalmente del Antiguo Testamento. El hilo narrativo se apoya en la existencia de un supuesto libro que contiene el secreto de la fabricación del elixir de la inmortalidad, por el que hasta el mismo Hitler se interesó, y que sólo se transmitía a los primogénitos de la familia.
Es en esa forma elegida para la narración donde habría que obviar además el recurso a viejos tópicos sobre las páginas más negras de la leyenda negra que le colgaron a España, y el protagonismo decisivo que se da a algunos de los Spinoza, que parecieron decisivos en momentos claves de la historia del viejo continente. Especialmente interesantes son las páginas que dedica a Salman Spinoza, el judio errante, o a  Moisés Spinoza, al que atribuye EL LIBRO DEL ESPLENDOR.
En fin, leído con atención, uno concluye que sobran por lo menos doscientas páginas que se van en repeticiones y anécdotas que se apartan de la historia principal, y que hay que tomarse la obra como lo que es, una recopilación inexacta de biografías de los elementos más importantes de los Spinoza, a través de los recuerdos de lo que le contaron cuando era un niño. En todo caso interesante, especialmente para los que quieran saber más sobre la presencia y avatares de los judíos en Europa.