
Elster es un conocido asesor de guerra del Pentágono, que puede decir mucho, si quiere sobre la guerra de Iraq, y por eso Finley le ha elegido para protagonizar su película. El problema está en que vive retirado en el desierto y no tiene el más mínimo interés en participar en la misma. Su vista a Elster en tan aislado lugar servirá para que DeLillo se marque un profundo experimento narrativo, en el que desmenuza casi la nada en un tiempo que parece detenido. Y es que en las casi ciento cincuenta páginas si algo queda claro es la poca importancia de ese tiempo, vivído de forma inhabitual, que el retirado y el joven director emplean en mirar el paisaje, trabajar sus silencios e intercambiar filosofía de andar por casa. Le llegada de Jessie, la hija de Elster podría haber aportado algo de realidad a esa vivencia, pero es un caso en si misma.
Han puesto la novela por las nubes, que si es espléndida y feroz, que si es pura poesía,que si corta el aliento....Bueno, está claro que a cada cual un libro, una novela le dice lo que le dice. A mí nada de nada. Me pareció extremadamente aburrida y falta de interés. Menos mal que era corta. Pero ya se sabe, para gustos....