
Richard Ford cierra con esta "Acción de gracias" la trilogía que inició hace más de veinte años, y en la que creo que "El día de la Independencia" es la más completa. Ford nos presenta en este tocho de nuevo a Bascombe, ahora ya lleno de goteras, don un divorcio y un abandono a cuestas, unos hijos a los que no acaba de entender, instalado en una localidad costera de Nueva Jersey, y enfrentado ante el inico de la última etapa de su vida. Esa última realidad le ha estallado casi de un día para otro, o mejor el día que le diagnosticaron cáncer de próstata, lo que le empuja a un cierto ejercicio de introspección y a descubrir que empieza la cuesta abajo, imparable y sin final a la vista. Plantearse lo que ha sido su vida, ahora que está serenamente afincado como un agente inmobiliario al que le van muy bien las cosas, reconocer errores, luchar por enmendar algunos y aprender a disfrutar casi del momento porque lo que pueda venir está al llegar y no quieres que te pille en pelota picada. De ahí que incluso reflexiones sobre que deberían hacer sus hijos con sus restos cuando muera. La novela, más de setencientas páginas, describe, casi al minuto el día de Acción de Gracias y las dos jornada previstas. En tanta página, y con el lujo de detalles que caracteriza toda la obra de Ford, que es de lo que más me gusta, nos desribe esa América profunda y provinciana, llena de personajes y situaciones que a veces resultan incomprensibles para un europeo, pero que parecen reflejar la cotidianeidad de aquellos parajes. Hay algunos personajes que nos resultarían totalmentre increible, si otras tantas novelas y películas nos nos hubiesen informado ya de que existen.
Es en todo caso esta Acción de Gracias unaobra crepuscular, que no me ha sentado especialmente bvien, porque tengo muy reciente la lectura de Sale el espectro de Roth y ya se sabe que afrontar la decrepitud, el fin del ciclo vital, en definitiva la vejez, no es plato de gusto, aunque todos estemos abocadas a ella más tarde o mas temprano y de llegar, sentirnos afortunados. En fin, mgistral Ford, pero conviene vacunarse porque puede resultar un tanto deprimente.