El título puede sonar algo pretencioso, pero la novela no lo es en absoluto. Es la segunda de Nicole Krauss, autora norteamericana ya consagrada y bendecida por algunos de los grandes, tanto críticos como escritores. Y es que se lo ha trabajado. Ha construido una compleja trama, que a veces resulta difícil de seguir (y más cuando se aborda como si de una lectura de verano se tratara)que aborda, con una sencillez conmovedora, no solo el amor, sino la memoria, y sobre todo la pérdida. Hay cuatro protagonistas principales sobre los que gira la narración. Dos son amigos de infancia, judíos polacos, huidos, por vías distintas a Chile y Nueva York. Uno se llevó el manuscrito de "La Historia del amor", para ponerlo a salvo, pero al no saber nada mas de él lo acabó publicando en español y con su propio nombre. El autor, convertido en cerrajero en Nueva York, y obsesionado por no morirse sin que cada día alguien le haya visto o haya hablado con él, vuelve a tener noticias del libro en su vejez y remite el manuscrito a un hijo que nunca supo de la existencia de su padre. Los otros dos personajes subrayables son una adolescente, Alma, que tiene el nombre de la protagonista de la novela, preocupada por acabar con la soledad de su madre, y su hermano Bird, sumido en una profunda búsqueda religiosa y convencido de que puede ser uno de los elegidos y por

La novela tiene todos los ingredientes para atrapar: tono poético, acción, ciertas dosis de misterio, pasados apasionantes y varios personajes secundarios de gran atractivo. La autora ha diseñado una especie de puzzle de encaje difícil pero que, poco a poco, irá integrándose y resolviendo de una forma emocionante y realmente hermosa.
No es de extrañar que la novela tuviera una acogida excepcional, le han llovido parabienes de todos lados y ha colocado, para su autora, el listón muy alto. En fin, algo para no perderse.
1 comentario:
¡Hola, Antonio! Me ha resultado sumamente atrayente esta novela por lo que cuentas de ella. No he leído nada de esta autora hasta el momento, y veo que no voy a poder seguir ignorándola.
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