
Pareciera como si a Ian McEwan, que nos dejó obras tan poderosas como "Amsterdam","Amor perdurable", "Expiación" o "Sábado", se le hubiera secado el pozo de las ideas. No da más, o al menos es lo que parece tras leer esta novelita de tres al cuarto, que más parece producción de Corin Tellado (con todos mis respetos, señora) o incluso de fotonovela adaptable para miniserie. La obrita no es más que una sucesión de tópicos: niña rica encuentra niño con menores posibles, eso sí ambos educaditos en universidades separadas, con trasfondo de bucólica campiña inglesa que poco favor le hace a lo que se pretende reflexión sobre ¿convencionalismos?, ¿engaños?, Todo un envoltorio para escena final de estrecheces, frigideces o desconocimientos. Un tonteria, vamos...En fin, si alguien no tiene nada mejor que hacer le sugiero que se compre un periódico o una revista, se de un paseo o llame a alguien por teléfono. No merece la pena ni dedicarle el ratito que se tarda en leerla. Lo que me llama la atención es el cúmulo de tonterías que escriben sesud@s comentaristas de prestigiosas revitas y periódicos acerca de esta novela. Desde luego estoy seguro que McEwan no se despeinó para escribirla. Y para esto, mejor nos dejaba esperando algo con más sustancia.
Con mis respetos, señor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario